vamos

Sé que soy una doña, además de otros signos externos, porque hay días en que me levanto y digo: esta casa está sucia. Y entonces me dedico todo el día a limpiar como si fuera a venir una monja a revisar debajo de los discos de la cocina. Hay que conducir un exorcismo que saque mugre, grasa, pelos de perro y polvo de toda superficie. Ataco el horno asqueroso, el piso lleno de manchas imposibles, la gaveta de las especias que siempre parece un nido de ratas. Después, exhausta, me doy cuenta de todo lo que no alcancé a limpiar.

Hoy es 24 de diciembre y por cosas y casualidades, estoy sola en la casa esta semana. Qué felicidad. Cada vez que le digo alguien que paso la navidad sola me ven con una mezcla de lástima con algo de ofensa personal, siento que me van a cantar Ven A Mi Casa Esta Navidad en tono de amenaza de secuestro. Pienso pasarme el día perdiendo el tiempo como cualquier otro día, en silencio total. El mejor regalo.

Querido, ya quiero verte para que vayamos a perseguir esas zompopas hasta el origen primordial. Para qué? Ni que las fuéramos a eliminar. Vamos a Sardi a criticar películas mientras las vemos proyectadas en una śabana en el corredor. Vamos a oír los confusos ruidos de los animales.

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