Terminé de leer Voyager de Nona Fernández el domingo pasado. Llegué a este libro por recomendación de un buen amigo que me lo señaló mientras hablábamos de lo que estoy escribiendo versus lo que quiero escribir.

Escuché una entrevista a Elicura Chihuailaf, poeta mapuche chileno. A esto llegué por recomendación de uno de mis nuevos amigos que me lo señaló mientras hablábamos del bosque.

Con este nuevo amigo hablamos del bosque por leer una traducción de un texto del arquitecto, investigador y docente brasileño Paulo Tavares, En las ruinas del bosque realizada por otro buen amigo.

También, por invitación de una buena amiga, fui a ver Roofing, documental de Gabriela Hernández y Paz Fábrega, lo disfruté bastante. Cómo me encanta ese género del documental.

Y así podría seguir, mis amigues me recomiendan libros y pelis y docus y series y entrevistas. Mis repisas de libros por leer no se vacían y la lista de pelis, docus, series y entrevistas sigue creciendo al infinito. Un libro a la vez me digo. Así que puse en mi mesa de noche Batido verde de Andrea Vásquez, publicado localmente por Patio Abierto, proyecto del querido amigo Jeymer Gamboa. Es mi próxima lectura por placer.

Libros y amigues. Cine y palomitas. Leer y escribir. Leer y escribir y seguir leyendo y escribiendo y viendo vainas y aun así no saber ni entender tantas cosas.

P.D.: sigo bajando de liga en Apalabrados y quiero ir al desierto de Atacama para celebrar mi cumpleaños .

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