El jueves pasado caí enferma y me quedé en cama hasta la mañana de hoy. No salí del A214 ni un segundo. Ahora dudo de si estaba engripada, como las dos terceras partes de las personas que conozco, o solo muy cansada. Pienso que fue una combinación de ambas. 

Terminó el semestre en la UCR, llegó julio, taché un poco más de una de las cinco páginas de pendientes que tengo. Si pienso un poco en todas las cosas que he hecho y todas las personas con las que he hablado este primer semestre del 2025, me doy permiso de estar cansada. 

Hoy, tímidamente, salí del A214 para ir con una amiga al Parque del Este y caminar por uno de los senderos. La tierra estaba resbalosa, no es para menos con la cantidad de agua que ha caído. Al principio de la caminata, nos pusimos al día con lo inmediato pero conforme íbamos acumulando metros, al mismo tiempo que mi amiga iba identificando árboles y otras plantas, la conversa se fue agudizando al punto de preguntarnos qué es lo realmente importante para cada una. 

En unos seis meses cumplo 50 años y me gusta. Se los voy a estar recordando de forma regular hasta que suceda.

Cambio y fuera. 

Para recibir actualizaciones: