Llegás mañana, qué alegría. Es lejos el trayecto, no te pregunté si salís hoy o mañana. Claro, dependerá de la hora de llegada que tampoco pregunté. Ya perdimos aquello de ir a esperar a la gente al aeropuerto. No es como que llegás en uno de los transbordadores ya jubilados por la NASA. Leyendo lo que me contabas de tus lecturas sobre el Challenger y la novela de Sarah Harvey (autora que conoceré porque tomo tus lecturas como recomendaciones) me acordé de The Right Stuff (1983), película que vi durante aquella especie de intercambio estudiantil del que te conté (hablábamos de cuándo habíamos conocido la nieve). Mi memoria me dice que la vi en VHS o similar porque nada hay en el recuerdo que indique haber estado en una sala de cine. Entonces solo vi la película, maravillado y disminuido en mi, digamos, centroamericanidad, muchos años después supe que Philip Kaufman la dirigió después de adaptar la novela de Tom Wolfe (aquel de los trajes enteros blancos). Elenco de lujo, súper producción, etc, una obra de propaganda yanqui efectivísima. Pero con 13 o 14 años me comí la galleta completa, obvio. Cuando alguien discute (discusión imaginaria, esos cuatro gatos no existen o están muertos) quién es mejor en el New Journalism, si Tom Wolfe o Hunter S. Thompson, hay un argumento demoledor: Thompson jamás habría escrito The Right Stuff.

De fijo lo viste desde que apareció: el término que robotaxi se lee diferente en esta parte del planeta. De hecho, los conocemos desde siempre, los manejan humanos y ahora se llaman Uber (le roban al trabajador aunque también al cliente). 

Tampoco sé jugar póker, entiendo que mis cuñados son muy buenos. Siempre me ha dado cierto recelo meterme en nuevas actividades conocidas por generar adicción. No confío en mí mismo. Por ejemplo, estoy seguro de que si un día me hiciera un tatuaje no pararía y más temprano que tarde terminaría, no sé, como un futbolista promedio (con los agravantes de jubilado y panzón).

Hoy fui al Magaly con LaMayor, ella quería ver Siempre nos quedará mañana (C’è ancora domani, título original), película dirigida y protagonizada por Paola Cortellesi. Una joyita, Lena, te la recontra recomiendo. Arriesgada, de humor inteligente, sensible en lugar de sentimental, busca profundidad lejos de lo solemne o lo tópico. Preguntale a LaMayor si empezás a sospechar de este entusiasmo. Es de esas pelis en las que aunque sepás todo lo que pasa lagrimeás igual.

Bueno, llegá ya.

beso

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