Querida Lena,
Se me pasó un domingo sin enviarte una carta, sentí la falta el día entero. No solo por saltarme el hábito de escribirte, sino porque he perdido toda mi rutina, mi cotidianidad.
Después de las 32 horas de viaje de San José a Jakarta, no solo he estado 13 horas adelante de la zona horaria de Costa Rica, sino que caí en un encuentro de alrededor 50 personas. Las reuniones estuvieron intensas pero además pasaban en el contexto del 25 aniversario de ruangrupa, un colectivo de artistas de Jakarta que se ha dedicado a colectivizar su práctica. Así que su aniversario transcurrió dentro de un festival de música, en un centro de eventos donde habían 6 escenarios al aire libre, lounges, comidas, masajes, etc. ¡Una fiesta a todo dar y por lo grande!
Ya empecé a seguir estas nuevas músicas: The White Shoes & The Couples Company, Tokyo Ska Paradise Orchestra, Bequiet, Elvy Sukaesih…hasta ahí logré más o menos entender qué estaba pasando en el Synchronize Fest.
Ahora mismo voy sentada en el asiento 2A de un vagón de lujo en un tren de Jakarta a Yogyakarta. Este viaje durará 6 horas con 10 minutos. En esa otra ciudad me espera una amiga de otra organización de arte que se llama Kunci. Sé que ella me tiene un plan hecho, además voy con un artista belga radicado en Amsterdam que también ha sido parte del encuentro. Él no pagó vagón de lujo, por las fotos que me compartió, mi situación es realmente de lujo y me alegra ir en un asiento individual donde puedo estirar las piernas e ir a mis anchas.
Ayer un gato de la calle me adoptó. Llegué a Gudskul, el espacio que ruangrupa comparte con otros colectivos y a los dos minutos un gatito pequeñito me vino a saludar. Lo acaricié, se acomodó en mi regazo y se quedó conmigo tanto rato que aparece en mis brazos en las fotos grupales que nos tomaron.
Con esa anécdota te confieso que fácilmente me quedaría aquí. No le digás nada de esto último a Ramona Stone.
Seguimos.
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